Todo lo que debes tener en cuenta antes de reformar tu cocina

Las reformas de cocina, junto con las del baño, son las obras más complejas que se pueden llevar a cabo en una vivienda. Hay muchas cosas a considerar durante la reforma, desde la distribución y las instalaciones hasta la elección del mobiliario y de todos los suministros.

Si tienes pensado reformar tu cocina y no sabes por dónde empezar, a continuación te contamos todo aquello que debes tener en cuenta para que tu cocina sea funcional, práctica y acogedora.

Saber qué quieres hacer

La cocina es uno de los espacios más esenciales y vitales de una casa, siendo un lugar para cocinar y de reuniones sociales donde se desarrollan diferentes actividades. Para el diseño es fundamental saber para qué la vamos a usar. Para compartirla en pareja o en familia, para cocinar con poca o mucha frecuencia, para comidas más informales; si queremos reformarla por completo o sólo una parte, abierta al salón o cerrada… Tener una idea clara de lo que queremos antes de empezar nos ayudará a conseguir una cocina adaptada a nuestras necesidades.

Buscar la ayuda de un profesional

Para obtener un buen resultado es importante contar con expertos que nos ayuden a planificar y gestionar cada fase de la reforma. Un equipo profesional con experiencia que sepa materializar nuestros gustos y necesidades personales, y que nos guíen durante todo el proceso sin que la reforma de la cocina sea un engorro para nosotros. Para la búsqueda de la empresa os recomendamos indagar sus reseñas y sus últimos trabajos realizados, no te quedes con el precio que te puedan dar. Y si son recomendados por gente de confianza, podrás estar casi seguro que la empresa contratada hará un buen trabajo, siempre y cuando el nivel de calidad sea parecido.

alzados cocina color - Sincro

Presupuesto

El precio de la reforma es uno de los aspectos que más suelen preocupar antes de iniciar una reforma. Hay una gran variedad de precios que principalmente dependerá del tamaño de la cocina y de las calidades seleccionadas. El presupuesto disponible para invertir en nuestra cocina marcará el proyecto a realizar. Ser realistas con el presupuesto que se dispone y siempre intentar buscar las mejores calidades que se puedan asumir. Solicitar un presupuesto cerrado y acotado con todas las partidas; y comparar con diferentes empresas para comprobar que los precios no sean abusivos.

También deberíamos reservar una parte del presupuesto para imprevistos. Es normal que durante el transcurso de la obra aparezcan, sobre todo si la vivienda es antigua: instalaciones en mal estado, problemas estructurales, desniveles, etc.

Plazos de entrega

A modo orientativo la obra de una cocina suele durar entre 5 y 6 semanas. Dependerá principalmente de la magnitud de la obra, y del tiempo que se dedique previamente al diseño y a la planificación.

Cuanto más definido esté el proyecto, más rápido se podrá gestionar la compra y entrega de los suministros, y organizar y coordinar a todos los industriales que trabajarán en cada fase. De esta manera evitaremos las sorpresas inesperadas que tanto hacen alargar los plazos de entrega. Como en general la vivienda quedará inutilizada durante las  obras, habiendo de alojarse en otro sitio, para ajustarse mejor a los plazos siempre se puede añadir una cláusula en el contrato donde se plasme el tiempo de duración, con la posibilidad de que se produzcan modificaciones por causas justificadas.

Calidad de los materiales

La cocina es uno de los espacios de la casa que más se utiliza y que más desgaste sufre con los años. Por este motivo, recomendamos escoger materiales de buena calidad para que no se deterioren antes de lo previsto, y así evitar sorpresas desagradables que conlleven un gran desembolso de dinero. Recomendamos informarse de los formatos, calidades y precios de los materiales que te ofrecen para verificar que cumplen con todos los requisitos técnicos deseados.

También es muy importante contratar mano de obra con amplia experiencia en cocinas para que todos los trabajos se realicen correctamente. A veces lo barato sale caro, por lo tanto, intenta no escatimar en funcionalidad y calidad que a la larga lo agradecerás.

Licencia de obras

Las ordenanzas municipales regulan las licencias de obras. Para solicitarla deberás informarte del tipo de licencia que necesitas, del procedimiento y duración de los trámites y de las tarifas. Las obras de las cocinas suelen ser fáciles de tramitar, además los profesionales que gestionan la obra se suelen encargar de este proceso. Normalmente suelen ser obras menores, pero si para reforma hay que tocar o modificar las estructuras u otros elementos comunes del edificio entonces se deberá tramitar una licencia de obra mayor, ya que el procedimiento es más complejo y requiere la supervisión de un arquitecto técnico.

Abierta o cerrada

Las cocinas abiertas son tendencias debido al nuevo estilo de vida, por este motivo son cada vez más las personas que optan por integrar la cocina al salón. En otro artículo ya hablamos sobre las ventajas y desventajas de las cocinas abiertas. A modo resumen incrementan la sensación de amplitud, permiten la circulación de la luz natural y favorecen la vida familiar y social. En cambio, si somos sensibles a los olores o tendemos a no recoger la cocina inmediatamente después de usarla quizás una cocina cerrada sea la mejor opción.

Cocina abierta y cerrada

Distribución de las zonas de trabajo

Los metros cuadrados disponibles y la forma de la planta determinará la distribución de la cocina: en L, en U, lineal, con dos frentes paralelos, con isla o península… Sea cual sea la opción elegida, es importante ubicar correctamente las tres principales áreas de la cocina: almacenamiento, lavado y cocción, creando el conocido “triángulo de trabajo” donde todas las áreas quedan comunicadas a través de recorridos y distancias cómodas. Asimismo, es importante respetar los espacios mínimos para permitir una buena circulación y para que se puedan abrir correctamente puertas, cajones y armarios.

Si el espacio lo permite, también deberíamos plantearnos si nos gustaría tener una zona de barra o comedor para desayunos y comidas más informales.

Más información en el artículo: Tipos de distribución de cocinas.

Almacenaje y organización

Una buena organización es clave para el buen funcionamiento de la cocina, y para ahorrar tiempo y esfuerzos. En una cocina debes disponer de suficiente espacio para almacenar el menaje, alimentos, pequeños electrodomésticos, productos de la limpieza y demás enseres.

Estudia bien la organización interior del mobiliario para rentabilizar al máximo el espacio disponible. Y utiliza diferentes soluciones de almacenaje: armarios, cajones, estantes, barras que nos permitan tener cada cosa con las medidas de los compartimentos adecuados, consiguiendo así una cocina ordenada y práctica.

Fuente: Sincro y Rekker

Espacio de encimera

Hay que contar con suficiente superficie de trabajo para poder preparar y manipular los alimentos, teniendo a mano todo lo que necesites para cada uso. También por motivos de seguridad es ideal tener espacio cerca del microondas o del horno por si hay que reposar algún plato al sacarlo y para no ir de un lado a otro de la cocina. Y lo mismo con la zona de fogones.

Las encimeras se encuentran normalmente a 90 cm del suelo, pero se puede adaptar según de la altura la persona, pudiendo variar entre los 85 cm y los 100 cm. Y la profundidad estándar de las encimeras es de 60 cm para acoger la zona de cocción y lavado, pero se pueden ampliar o reducir según el uso que se le dé.

Para la selección de la encimera deberemos tener muy en cuenta su resistencia, durabilidad y mantenimiento, ya que es una de las partes más expuestas a los impactos y cambios de temperatura. En el mercado existen una gran variedad de materiales y acabados por lo que deberemos escoger los que se adapten mejor a nuestras necesidades, estilo y presupuesto.

Para saber más sobre encimeras os recomendamos leer el artículo: Materiales para encimeras de cocina: pros y contras

Zona de cocción

La zona de fogones debe estar situada al lado de la zona de preparación de alimentos, y con las sartenes, ollas y otros utensilios principales para cocinar al alcance de la mano.

La elección de los electrodomésticos es un punto importante ya que hay que tener en cuenta la funcionalidad y que sean acordes con el diseño de la cocina. Su elección también dependerá tanto de las posibilidades económicas como de la necesidades y estilo de vida que tengas, no es lo mismo cocinar para uno solo que para una familia o si eres un aficionado o no a la cocina. Para su compra intentar que cuente con la etiqueta energética más eficiente posible.

Para cocinar se puede optar por una cocina con vitrocerámica, inducción o gas, y a la vez elegir entre diferentes tamaños y números de fogones.

Los fogones o la placa siempre viene acompañada por una campana extractora, que es clave para eliminar el humo, vapor y olor del ambiente. Según la distribución de la cocina se podrá elegir un modelo u otro: decorativas, integradas, telescópicas, de techo, de isla o de superficie. En el artículo Tipos de campanas extractoras según su instalación encontrareis más información sobre este tema.

Dentro de la zona de cocción también podemos incluir el horno y el microondas, aunque en las cocinas más modernas se suelen encontrar fuera de esta zona integrados en los armarios columna y a una altura más elevada para poder trabajar de una forma más cómoda.

Zona de limpieza

El fregadero sería el elemento central de esta zona, siendo uno de los componentes más utilizados de la cocina. La elección del material, forma, tamaño y su instalación respecto a la encimera serán decisiones fundamentales de cara a la durabilidad y comodidad. Además, pueden tener un impacto en la estética de la cocina. Para más información os recomendamos leer el artículo Tipos de fregaderos de cocina.

En este punto también deberemos escoger la grifería. Existe una gran variedad de modelos. Grifos que cuentan con uno o dos mandos para regular el flujo y la temperatura; con diferentes tipos de caño: bajo, alto, extraíble, horizontal, flexible, etc. Lo más habitual es que vaya instalado en la encimera pero también existen de pared.

Bajo el fregadero normalmente se suelen ubicar los cubos de la basura para todos los restos orgánicos que se generan al preparar los alimentos y al limpiar. Si la anchura del mueble lo permite se pueden depositar más cubos para el reciclaje del plástico, vidrio, papel. etc. o se pueden colocar en un lugar más amplio aunque no sea en un lugar céntrico de la cocina.

Otro electrodoméstico que tiene la función de limpiar es el lavavajillas. Para que no sea ningún esfuerzo eliminar las sobras y enjuagar los platos antes de meterlos en el lavavajillas, deberá estar ubicado cerca del fregadero y de la basura. Puede ir de forma independiente o integrado al mueble panelado acorde con la decoración de la cocina. Si la cocina es muy pequeña o vives solo o con pareja sin hijos se puede utilizar un lavavajillas de 45 cm, en vez de los de 60 cm. También, hay que tener en cuenta su abertura para que no choque con otras puertas o impida el paso.

Fuente: Sincro y Rekker

Almacenamiento de alimentos

Podríamos distinguir entre los alimentos que necesitan refrigeración y los que no. Para facilitar las tareas deberán estar cerca de las zonas de preparación y de cocción; guardados de forma ordenada y a la vista, y a una temperatura y humedad adecuada para prolongar su vida útil.

El frigorífico juega un papel destacado en la cocina, ya que permite conservar todos los alimentos perecederos de forma segura. Existe una extensa gama que deberás valorar valorar según tus necesidades para realizar la mejor elección. Los frigoríficos combinados son los más populares y se distinguen por tener el frigorífico arriba y el congelador en la parte inferior. Otros tipos que podrás encontrar en el mercado son los frigoríficos de una o dos puertas, americanos, minis o bajo encimera, integrables, etc. Al igual que el lavavajillas, se puede dejar de forma aislada formando parte de la decoración o integrarlo en el mobiliario. Para evitar un mal funcionamiento o avería es conveniente ubicarlo lejos de fuente de calor.

Instalaciones

Otra cosa a tener en cuenta son las instalaciones, que son imprescindibles para el funcionamiento de las diferentes zonas de la cocina: electricidad, agua caliente y fría, saneamiento, la salida de humos, gas, calefacción entre otras según las necesidades personales.

Una vez definida la distribución del mobiliario, los electrodomésticos y donde irá cada cosa podremos dibujar un plano acotado para ubicar todas las tuberías y cableados en la posición correcta, y así evitar sorpresas inesperadas.

Añadir que si queremos mover la cocina de lugar habrá que ubicarla lo más cerca posible de los bajantes y salida de humos de la comunidad, ya que si nos alejamos podría ser un inconveniente.

Revestimientos de paredes y suelos

Las cocinas junto con los baños son los espacios más expuestos a los impactos, desgaste, humedades y cambios de temperatura,  por lo que cabe prestar más atención a los materiales que revestirán los suelos y las paredes. Además no deberemos descuidar la decoración, ya que son uno de los elementos más potentes a nivel estético.

Existe un amplio abanico de posibilidades para recubrir las superficies. Las baldosas de gres porcelánico (mucho más densas que las de cerámica estándar) son la opción más habitual para los suelos, ya que son duraderas y resistentes. Y si quieres la calidez de la madera sin ninguno de sus inconvenientes frente a las manchas y humedades, los suelos sintéticos laminados son una buena alternativa. Otros materiales que se suelen utilizar pero en menor medida son: la piedra natural, los suelos vinílicos, el micro-cemento, el linóleo y la resina.

Para el alicatado de las paredes, tradicionalmente el azulejo cerámico o gres porcelánico han sido los más utilizados por su fácil mantenimiento y variedad de diseños, formas y colores.

Otro material cada vez más presente son los compactos sintéticos de última generación, como las marcas Neolith, Cosentino, Inalco y Corian, por su gran resistencia y por su extensa gama de acabados y texturas, además nos permite poner el frontal con el mismo material de la encimera y ahorrar juntas.

El alicatado se puede hacer cubriendo toda la pared o a media altura, una posibilidad que está ganando popularidad en los últimos años, pudiendo jugar con la combinación entre el revestimiento y el color de la pintura. Otras opciones serían las piedras naturales como el mármol, el granito y la pizarra, el vidrio templado o lacado, el cemento pulido o dejando el ladrillo visto al descubierto.

Iluminación

Una buena iluminación es fundamental, no sólo en términos de estética, sino para cocinar con seguridad, de forma que podamos encontrar todo lo que necesitemos de forma ágil, y ver bien todos los alimentos y utensilios que manipulemos.

A parte de la luz general del techo, se pueden instalar varios puntos de luz más directa como, por ejemplo, las tiras leds instaladas bajo el mueble que iluminan la zona de trabajo de la encimera; o lámparas colgantes que son muy habituales en islas, penínsulas, barras o sobre la mesa. Y podemos añadir iluminación interior en algunos de los muebles para maximizar la funcionalidad de la cocina.

Se recomienda escoger una tonalidad de luz neutra o más fría, principalmente en las zonas donde se manipulan alimentos, que nos permitirá ver con más claridad lo que estamos haciendo, pero todo dependerá del ambiente que quieras darle.

Estética

Antes de empezar la reforma hay que tener claro qué estilo decorativo queremos para la cocina. Que todos los elementos y materiales que vayan a conformar la cocina mantengan una armonía de colores, tonos y texturas. Hay un sinfín de opciones y acabados que tendrás que elegir: si en mate o brillo, con o sin tiradores, las tonalidades del mobiliario, de los revestimientos, de las encimeras, lámparas, etc.

A parte de los gustos personales, piensa en los colores en función de la luminosidad de la estancia y del tamaño. Actualmente el blanco y los colores neutros junto con los tonos madera son los acabados más utilizados ya que aportan luminosidad, amplitud y calidez en el ambiente. Estos han estado muy presentes en los últimos años con la moda del estilo nórdico, y en otros estilos como el clásico actual, el moderno minimalista y el rústico. En la actualidad están ganando las cocinas con el mobiliario oscuro: negro, antracita, azul marino… Y otros colores más atrevidos como el verde pino o salvia, el azul o el rosa nude.

En definitiva, escoger el estilo según vuestros gustos y luego elegir los acabados que mejor combinen para conseguir una cocina agradable y elegante.

Fuente: Sincro (las tres primeras) i Pinterest (las dos últimas)

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