Revestimientos para decorar paredes interiores

Actualmente, existen muchas posibilidades para revestir paredes interiores. Revestimientos fabricados con materiales naturales o sintéticos con excelentes propiedades técnicas. Desde los más económicos a los más costosos, con una gran variedad de diseños, colores, texturas y acabados para cualquier espacio y estilo decorativo.

Para elegirlos deberíamos estudiar los diferentes factores que podrían condicionar la elección de los materiales como la estética, el uso, la durabilidad, el tipo de instalación, el mantenimiento, la climatología o el precio. O acudir a una interiorista u otros profesionales del sector para que os ayuden con la selección.

A continuación os mostramos algunas ideas para las paredes de vuestra casa.

Pintura

Fuente: Pinterest

Sin duda es la opción más utilizada para revestir las paredes, siendo un elemento fundamental para la decoración. Más allá del color blanco, se pueden emplear una alta gama de colores de forma sencilla en cualquier espacio y estilo.

Además de las preferencias y gustos personales de cada uno, para seleccionar los colores, acabados y tipo de pintura habrá que tener en cuenta varios factores, principalmente la disponibilidad de luz natural en la vivienda, las dimensiones de las habitaciones, las actividades que se realizan en ellas, el color del mobiliario y del resto de los elementos decorativos y las sensaciones que transmiten los colores.

Por ejemplo, los colores claros y neutros aportan luminosidad y amplitud al espacio, y además, combinan con todos los demás colores por lo que se suelen utilizar como base de cualquier decoración. Los colores cálidos transmiten movimiento y actividad, y al mismo tiempo dan calidez. Los fríos proporcionan frescura, serenidad y calma. Las tonalidades grises  transmiten elegancia y crean ambientes sofisticados y muy pulcros. Y los colores más vivos se suelen emplear para resaltar los espacios y para darle un toque de alegría.

Asimismo, con la pintura podemos emplear diferentes efectos y acabados decorativos: pintar paredes con dos tonalidades, crear dibujos geométricos, degradados, esponjados, efectos arena o óxido… Incluso aplicar pintura especial, como la pintura con acabado imantado o con acabado pizarra para poder dibujar y escribir en ella.

Papel pintado

Fuente: Proyecto «Fòrum» y «Almeda» de Sincro

Como explicamos en el artículo “Decoración de paredes con papel pintado en viviendas” el uso del papel ha regresado con fuerza. Con una gran variedad de diseños, texturas y calidades que poco tienen que ver con el papel pintado de las décadas pasadas. Compuestos por materiales más resistentes a las humedades y al desgaste gracias a las nuevas técnicas de fabricación.

Múltiples opciones para escoger que hace que muchas veces sea difícil de decidir.  Dependiendo del gusto personal, las características de la estancia y del uso que se le vaya a dar, escogeremos uno u otro. Según la base y acabado podemos diferenciar entre los siguientes tipos.

  • Papel pintado con base papel. Tradicionalmente era el tipo más utilizado en la decoración. Es el modelo más asequible pero también el más delicado, al no disponer de ningún protector. Con la aparición de nuevos materiales más resistentes cada vez se usan menos. Están indicados para estancias con poco tránsito.
  • Papel pintado con base textil. También ha sido uno de los papeles más utilizados. Visualmente son muy elegantes y sofisticados pero, son más costosos, difíciles de limpiar, y absorben la humedad y los olores. A parte, son complicados de colocar.
  • Papel pintado vinílico. Compuesto por una base de papel con una capa de vinilo que los hace resistentes a las humedades, al calor, a los rayos solares y a los roces. Son perfectos para zonas con mucho tránsito, y estancias húmedas como baños y cocinas. Son fáciles de instalar. Simplemente hay que aplicar la cola en la pared donde se vaya a instalar, colgar el papel pintado y presionar para que las burbujas de aire desaparezcan.
  • Papel pintado de TNT  o Tejido no tejido. Compuesto por una base textil con una capa vinílica acrílica y barnizada. También son muy resistentes, impermeables y pueden ser lavados con facilidad.

También existen otro tipo de papeles pintados, como los que se fabrican con adhesivos, los texturados o con relieve.

Madera

Fuente: Yam estudios y proyecto «Lepanto» y «Sant Just» de Sincro

Los revestimientos de madera son ideales para cubrir paredes y se adaptan perfectamente a diferentes estilos decorativos. Fueron tendencia en los años 60 – 70 y en la actualidad se están volviendo a utilizar.

Ya sea en forma de paneles, listones o palillería, la madera crea ambientes cálidos y elegantes; y al mismo tiempo ayuda a mejorar el aislamiento térmico y acústico, y a tapar las imperfecciones de las paredes.

Podemos escoger entre la madera natural o la sintética, pudiéndose pintar y lacar en cualquier color o recurrir al acabado natural con un sinfín de tonalidades, texturas y matices según la madera.

Existen multitud de revestimientos de madera con diferentes propiedades y precios. Podemos elegir entre una gran variedad de especies como el roble, el pino, el fresno, el nogal, el abeto, el arce, la caoba entre otros. Pero también según su composición y el recubrimiento: tableros de madera maciza, aglomerados, contrachapados, rechapados, barnizados, lacados, etc.

Si quieres conocer todos los tipos de tableros os recomendamos leer el artículo “Clases de tableros de madera: clasificación, propiedades y utilización” de Maderame.

Además, se pueden instalar en diferentes tamaños y formatos: en vertical, horizontal, diagonal, en cuadrícula… creando composiciones atractivas y originales.

Azulejos cerámicos y gres porcelánico

Fuente: Proyecto «Balmes» y «Espronceda» de Sincro

Por ser más resistentes a las humedades y fáciles de limpiar son muy utilizados en cocinas y baños. Pero se pueden instalar en cualquier estancia como elemento decorativo.

Presentan una gran diversidad de diseños, colores, formas y tamaños, e incluso permiten imitar diferentes materiales como la madera, la piedra natural o los mosaicos hidráulicos.

Para la selección de los materiales debemos pensar en qué efecto queremos conseguir. Para ello tendremos en cuenta la luz disponible, las dimensiones y la forma de la estancia. También deberemos decidir el tamaño, el formato y la orientación de las piezas; hasta qué altura o zonas queremos revestir; y cómo combinarlas con el resto de colores y materiales.

Por ejemplo, en espacios bajos se recomienda instalarlos en vertical, y en horizontal en el caso contrario; en estancias pequeñas mejor utilizar colores claros y neutros que proporcionan mayor amplitud; en espacios estrechos y alargados se suele usar un color claro para las paredes laterales y un color oscuro para el suelo y la pared del fondo.

Azulejos grandes para crear amplitud y un efecto de superficie continua, y en formato pequeño para conseguir más volumen, textura y una personalidad más marcada. También podemos emplear baldosas de diferentes diseños, combinar baldosas con zonas de pared pintadas; destacar una de las paredes con la finalidad de diferenciar ambientes, entre otras opciones.

Finalmente añadir que las baldosas de gres porcelánico, a diferencia de las cerámicas, absorben menos el agua, y son más resistentes y duraderas. Por este motivo suelen ser más caras.

Otros artículos relacionados: Azulejos para baños: tipos e ideas

Piedra natural

Fuente: Zrobym architects, My Domaine y Pinterest.

La piedra natural es un material extraordinario gracias a su dureza y resistencia a los cambios de temperatura, siendo perfectos para revestir paredes exteriores. Además, son limpias y requieren un mínimo mantenimiento.

También es un material muy versátil en espacios interiores. Su belleza natural y amplia gama de texturas y colores aportan elegancia y calidez a cualquier espacio. Según el tipo de piedra natural que utilicemos, podemos conseguir desde ambientes más rurales o rústicos, a ambientes más sofisticados y elegantes. Las piedras naturales más demandadas son el mármol, la caliza, el granito, la cuarcita, la pizarra y el travertino.

Recomendamos instalarlas en una pared o en una sola sección, sin utilizarla en exceso para que el ambiente no se vea recargado. En la chimenea o en otra pared del salón donde la piedra natural sea la protagonista; en el baño para aportar personalidad y elegancia; en la pared del cabecero de la cama; bajo una escalera, etc.

Además de las piedras naturales, podemos decorar nuestro hogar con otros materiales que imitan el aspecto de las piedras y que mejoran sus características técnicas, como los revestimientos porcelánicos o de piedra sinterizada. Imitaciones muy demandadas en la actualidad gracias a la infinidad de colores y acabados disponibles.

Ladrillo visto

Hemos incluido este material en el artículo para reivindicar la recuperación del ladrillo como elemento decorativo. Hablamos de rescatarlo de las viviendas antiguas, donde en muchos casos han sido tapados, mostrándolo en su estado más puro.

El ladrillo visto (o caravista) está muy asociado al estilo industrial, porque en los años 50 en Nueva York se puso de moda convertir espacios industriales abandonados en viviendas, por un bajo precio. Por este motivo asociamos el ladrillo caravista al típico loft neoyorquino con los espacios diáfanos, techos altos, grandes ventanales, instalaciones y tuberías vistas, etc. Un estilo que aún sigue vigente y donde sus rasgos principales se pueden adaptar a cualquier vivienda.

También es habitual encontrarlos formando parte de las estructuras de las casas rústicas como muros, pilares, arcos y bóvedas.

No obstante, hoy en día el ladrillo visto no está reservado únicamente para ambientes industriales o rústicos. Encaja en cualquier estilo decorativo. Puedes combinarlos en ambientes más modernos o nórdicos siempre y cuando no se recupere en todas las paredes, ya que presenta un acabado más oscuro, tendiendo a reflejar menos la luz natural y a empequeñecer el espacio.

También hay quienes prefieren pintarlos, sin tener que renunciar a su textura. Principalmente de color blanco para ganar amplitud y luminosidad, o para cuando no queremos darle mucha importancia a una pared muy amplia.

Si las paredes de tu casa son nuevas puedes recurrir a los revestimientos con un acabado que imita el ladrillo visto. Son una solución económica y presentan una gran diversidad de diseños y colores. No obstante, al ser más uniformes parecen más artificiales y son menos atractivas.

Molduras

Fuente: Orac molduras

Son elementos en relieve que pueden poseer diferentes formas, y que históricamente se han utilizado con fines puramente ornamentales. Aunque tradicionalmente han sido más asociadas a los ambientes más clásicos y señoriales, cada vez son más los interioristas que están rescatando este recurso decorativo. Tanto en estilos clásicos como modernos, aportando personalidad y presencia en los espacios.

Habitualmente se fabricaban en escayola y madera, pero hoy en día se fabrican con materiales sintéticos, como el poliuretano y el poliestireno expandido. Materiales más ligeros y fáciles de manipular que permiten una instalación más sencilla y limpia. Podemos encontrarlas en todos los tamaños, formas y estilos, y generalmente se colocan con unos adhesivos específicos. Además, se pueden pintar del color que desees.

Son tan versátiles que se pueden aplicar tanto en paredes como en techos, puertas, ventanas, armarios, entre otros.

Para las paredes podemos elegir diferentes opciones, como las cornisas que se utilizan para ocultar y embellecer la unión entre paredes y techos; los zócalos para la parte baja de la pared (también conocidos como rodapiés) o a media altura (como si fuera un friso), que aparte de decorar las paredes, también son muy utilizados para protegerlas de los golpes y roces; cuarterones, para crear cuadrados y rectángulos, dando relieve a las paredes; o los originales revestimientos murales 3D con efectos sorprendentemente dinámicos.

En definitiva, si buscas una idea original para decorar paredes, no lo dudes, y recurre a este ornamento que desprende equilibrio, armonía y delicadeza, y que se integra perfectamente al espacio, sea cual sea el estilo.

Microcemento 

Fuente: loft Bo living, Pinterest y Scorpios Mykonos

Aunque sea una técnica que no solemos utilizar en las reformas de Sincro también es una buena alternativa para revestir paredes. Es un material, compuesto por base de cemento, resinas y otros aditivos, que se puede aplicar directamente sobre otros materiales: yeso, hormigón, cerámica, gres porcelánico… evitando demoler las superficies ya existentes. De esta manera podemos reducir los costes de la obra.

Proporcionan una superficie lisa sin juntas, y son resistentes y completamente impermeables, por lo que también se pueden aplicar en zonas expuestas al agua y a las humedades: baños, cocinas e incluso en espacios exteriores.

Encajan con ambientes más rústicos, bohemios, industriales o minimalistas, y se pueden combinar perfectamente con hierro, madera, mármol, baldosas, entre otros materiales. Además, se pueden utilizar pigmentos para darle distintas tonalidades y elegir el acabado brillo, mate o satinado.

Por último, añadir que este revestimiento debe ser colocado por especialistas para evitar que aparezcan fisuras o grietas.

 

Foto de portada: proyecto Balmes de Sincro.

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