La bóveda catalana: del olvido a la recuperación

¿Qué es la bóveda catalana?

La bóveda catalana (en catalán volta catalana) es un elemento arquitectónico utilizado para cubrir techos, formado por ladrillos planos de terracota cocida, que a través de un mortero o cemento une las piezas entre sí formando una bóveda que descansan sobre vigas, que pueden ser de hierro o madera.

Fuente: Salón con bóveda catalana. Reforma «Travessera de Gràcia»

¿Cuál es su origen?

Esta técnica constructiva se desarrolló alrededor del siglo XV en Cataluña y Valencia, sobre todo en la construcción civil. Permite la reducción de muros de carga en los edificios, además de aportar resistencia y durabilidad. El momento de máxima popularidad de este tipo de bóveda fue a partir de mitad del siglo XVIII hasta mediados del siglo XX, impulsado por el rápido crecimiento de las ciudades y la industrialización. Es por este motivo que en Barcelona la podemos encontrar en muchas construcciones levantadas en este periodo. Lo que hizo popular la bóveda catalana fue la facilidad y el bajo coste de construcción, ya que se trabaja con materiales económicos y se puede levantar muy rápidamente y con poca mano de obra. El cubrimiento de pisos con bóveda catalana se fue abandonando paulatinamente durante la primera mitad del siglo XX, sustituido por otros métodos y materiales como el acero y el hormigón armado.

Así pues, la bóveda catalana es el reflejo de una época y nos muestra las técnicas constructivas tradicionales. En su momento, las razones para utilizarla en las construcciones no era una razón estética, sino meramente práctica. A lo largo de los años desde su construcción las viviendas han soportado diferentes intervenciones, y la bóveda catalana ha quedado escondida bajo falsos techos, que aparte de ocultar diferentes tipos de instalaciones, se aprovechaba para decorar las estancias con las nuevas tendencias estéticas de cada momento: techos moldeados, placas de yeso, etc.

Fuente: Techo con bóveda catalana descubierto después de los derribos.

La recuperación de la bóveda catalana

El hecho de que muchas veces haya quedado escondida hace que se hayan conservado muy bien y que sean fácilmente restaurables. En muchas reformas y rehabilitaciones de casas antes de empezar la obra ya se conoce la existencia de este elemento oculto, pero hay ocasiones en que no se tiene constancia, y no es hasta el momento de iniciar los derribos cuando se descubre la bóveda catalana. En estas ocasiones, y dependiendo del estado de conservación y la voluntad del cliente, se intenta aprovechar el hallazgo para incluirla total o parcialmente dentro del proyecto.

La gran mayoría de los clientes opta por la conservación y restauración. La bóveda catalana es en sí mismo un elemento tradicional de una época con un gran potencial, que contribuye a dar un carácter especial al proyecto, aportándole valor patrimonial e histórico. A nivel de diseño nos da elementos de textura y color.

Para conservar la bóveda catalana se tiene que estudiar el estado de conservación y decidir si la incorporación dentro del diseño será parcial o total. En muchos proyectos se puede aprovechar la bóveda como elemento de continuidad entre espacios, pero también permite jugar con las alturas del techo para separar ambientes y aprovechar la creación de falsos techos para ocultar en ella los conductos del aire acondicionado, la iluminación integrada e instalaciones eléctricas o domóticas.

La restauración de la bóveda catalana en sí misma consiste en repicar las partes tapadas con placas de yeso o cartón yeso, decapar las partes pintadas y limpiar muy bien las superficies. Es importante trabajar con profesionales experimentados que no dañen los materiales y sepan aprovechar el potencial. Una vez tenemos la superficie desnuda, se debe consolidar la zona con barnices especiales que asegurarán la durabilidad y evitarán la degradación. A partir de aquí se puede decidir el color de las vigas de hierro o madera siguiendo los criterios de diseño de la estancia. Finalmente, y muy importante, se colocará la iluminación del conjunto, mediante lámparas y apliques, y también luces indirectas para iluminar las vueltas para resaltar el volumen y el color de manera sugerente.

Fuente: obra del proyecto de reforma «Balmes»

Integrar la bóveda catalana en un proyecto moderno y contemporáneo es una opción muy acertada, ya que si contamos con elementos característicos e históricos como base aportamos carácter a la nueva reforma, y añadimos texturas y contrastes a los elementos contemporáneos que incorporamos al proyecto. Y como ya hemos dicho es importante escoger un equipo de profesionales experimentado para aprovechar al máximo el potencial de este elemento arquitectónico tan singular.

Fuente: zona de despacho de la reforma «Balmes»

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