Esta vivienda, originalmente muy compartimentada, presentaba una distribución que limitaba la relación entre los espacios y dificultaba la entrada de luz natural, dando como resultado un hogar oscuro y poco adaptado a las necesidades actuales.
La reforma nace con el objetivo de adaptar la vivienda al estilo de vida de una pareja joven que buscaba un hogar más abierto, luminoso y contemporáneo. La principal intervención ha consistido en abrir la cocina al comedor, convirtiéndola en el verdadero corazón de la casa. Un espacio pensado tanto para el día a día como para compartir momentos con familiares y amigos, que además permite que la luz fluya por toda la zona de día.
Para optimizar la distribución, también se ha integrado uno de los baños con el lavadero, dando lugar a estancias más amplias, prácticas y mejor adaptadas a las necesidades de los propietarios.
A nivel estético, se ha buscado una imagen elegante y atemporal, capaz de aportar personalidad a toda la vivienda. La madera oscura se convierte en el hilo conductor del proyecto, aportando calidez y carácter, al tiempo que equilibra la luminosidad y la paleta de tonos claros que predomina en el resto de los espacios.
Al tratarse de una vivienda de dimensiones contenidas, el almacenamiento ha sido uno de los aspectos clave del diseño. Se han creado armarios a medida y puertas ocultas que se integran completamente con los revestimientos, favoreciendo la continuidad visual y reforzando la sensación de amplitud. Un ejemplo es el acceso al baño de la suite, completamente integrado en el revestimiento del dormitorio.
El confort y la eficiencia energética también ha sido una prioridad durante toda la intervención. Se han sustituido todas las carpinterías exteriores para mejorar el aislamiento térmico y acústico, prestando especial atención a la fachada principal, orientada a una calle con un elevado nivel de ruido.
Fotografías: Irene Diaz
Esta vivienda, originalmente muy compartimentada, presentaba una distribución que limitaba la relación entre los espacios y dificultaba la entrada de luz natural, dando como resultado un hogar oscuro y poco adaptado a las necesidades actuales.
La reforma nace con el objetivo de adaptar la vivienda al estilo de vida de una pareja joven que buscaba un hogar más abierto, luminoso y contemporáneo. La principal intervención ha consistido en abrir la cocina al comedor, convirtiéndola en el verdadero corazón de la casa. Un espacio pensado tanto para el día a día como para compartir momentos con familiares y amigos, que además permite que la luz fluya por toda la zona de día.
Para optimizar la distribución, también se ha integrado uno de los baños con el lavadero, dando lugar a estancias más amplias, prácticas y mejor adaptadas a las necesidades de los propietarios.
A nivel estético, se ha buscado una imagen elegante y atemporal, capaz de aportar personalidad a toda la vivienda. La madera oscura se convierte en el hilo conductor del proyecto, aportando calidez y carácter, al tiempo que equilibra la luminosidad y la paleta de tonos claros que predomina en el resto de los espacios.
Al tratarse de una vivienda de dimensiones contenidas, el almacenamiento ha sido uno de los aspectos clave del diseño. Se han creado armarios a medida y puertas ocultas que se integran completamente con los revestimientos, favoreciendo la continuidad visual y reforzando la sensación de amplitud. Un ejemplo es el acceso al baño de la suite, completamente integrado en el revestimiento del dormitorio.
El confort y la eficiencia energética también ha sido una prioridad durante toda la intervención. Se han sustituido todas las carpinterías exteriores para mejorar el aislamiento térmico y acústico, prestando especial atención a la fachada principal, orientada a una calle con un elevado nivel de ruido.
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