Separadores de ambientes: tipos y ejemplos

El diseño de interiores es una disciplina que va cambiando a lo largo de los años, al igual que cambian las formas de vivir de las personas en cada época.

Una tendencia en alza es optar por espacios más diáfanos y abiertos, espacios mucho más versátiles y multifuncionales, donde se crean distintos ambientes según las necesidades de cada momento. De esta manera desaparecen las viviendas compartimentadas con tabiques con mucho espacio destinado a zonas de circulación (pasillos y distribuidores), y con poca entrada de luz natural.

Apostar por grandes espacios abiertos no tiene que restar intimidad, gracias a los separadores de ambientes podemos conseguir diferentes ambientes con cierta independencia y con estilos propios de forma rápida y cómoda.

Existen una gran variedad de separadores en función de la utilidad o el uso que se le vaya a dar a cada uno de ellos: móviles o fijos, y con infinidad de estilos y diseños. Por ejemplo, los podemos utilizar para separar la cocina del salón, el dormitorio del vestidor, el comedor de la zona de TV, etc.

A continuación os explicamos algunos de los separadores de ambientes más utilizados acompañados con imágenes de referencia (seleccionadas de Pinterest).

Puertas correderas

Es una solución que permite unir espacios y dar más amplitud a las estancias que comparten la puerta corredera; y conseguir la privacidad deseada manteniendo el espacio totalmente abierto o cerrado según las circunstancias del momento.

Existen una gran variedad de modelos: fabricados en madera, vidrio transparente o translúcido, metálicas… según su forma de apertura: de una hoja, dos hojas enfrentadas, plegables, apilables, telescópicas, etc.  Vistas o ocultas dentro de la pared… una infinidad de acabados y diseños que posibilitan que se adapten a cualquier ambiente y estilo decorativo de una manera sencilla y elegante.

Mobiliario

Utilizar mobiliario como separador de ambientes es una opción práctica, estética y económica ya que además de crear espacios diferentes cumplen la propia función del mueble, sin la necesidad de invertir en otro tipo de separadores.

Estanterías (abiertas o cerradas por una de las caras) para organizar libros y exponer accesorios de decoración; vitrinas o muebles bajos para almacenar todo tipo de objetos del hogar; muebles de televisión, sofás, armarios para ropa y vestidores, penínsulas o islas de cocina, etc. Lo único que debemos tener en cuenta es su disposición para que además de cumplir su función principal haga de separador de ambientes.

Tabiques de cristal

Las paredes de vidrio son perfectas para dividir dos espacios sin perder luz y manteniendo la sensación de amplitud, además de aislar acústicamente. En el caso de colocar tabiques de cristal en la cocina también evitaremos que los olores traspasen a las estancias adyacentes.

Inclinarse por una pared de cristal no significa que toda su superficie deba de ser de cristal. Existen una gran variedad de diseños y acabados que se adaptan a cualquier estilo.  Podemos utilizar cuarterones con marcos de madera o metal, un tabique divisorio bajo de madera con cristal en la parte superior, cristales de diferentes colores, etc.

Sin embargo también presentan desventajas: para su instalación es necesario hacer una pequeña obra por lo que el coste es más elevado, requieren mantenimiento periódico ya que el cristal es un material que tiende a ensuciarse; y resta privacidad. No obstante, siempre hay soluciones para mantener esa privacidad, por ejemplo, utilizando cristales con menor transparencia, vinilos o cortinas.

Paneles decorativos

Se utilizan para dividir grandes espacios dando un poco más de privacidad. Se pueden elaborar a medida para adaptarse perfectamente a la configuración y tamaño del espacio; y presentan un sinfín de acabados, diseños, colores, materiales, transparencia… por lo que forman parte activa del conjunto de la decoración de la vivienda. Por ejemplo, paneles de madera que aportan calidez y privacidad, de cristal que incrementan la sensación de amplitud y luminosidad, paneles modernos con figuras geométricas y colores que dan personalidad al espacio, etc.

Generalmente se fijan al suelo, techo o pared; y pueden ser fijos o móviles por lo que nos permite graduar el grado de privacidad según nos convenga.

Biombos

Un biombo es un mueble compuesto por varios bastidores; que están articulados entre sí y que pueden abrirse y plegarse según las necesidades que tengas. Sirven para delimitar una separación dentro de una habitación de forma sencilla, y que además pueden ponerse y quitarse con facilidad.

En este caso también encontramos una gran diversidad de diseños, lo que nos permite adaptarlos con facilidad en cualquier estilo. Existen biombos más clásicos fabricados en madera, tela y bambú; y otros más modernos donde se han incorporado nuevos materiales como el metal, cristal y materiales sintéticos con diseños adaptados a las nuevas tendencias de decoración.

Los más utilizados son los empleados para crear una zona de vestidor en el dormitorio, pero también los podemos encontrar para separar otras estancias: un despacho, un pequeño rincón de lectura o para hacer ejercicio, la zona de la bañera, separar el dormitorio del salón en una vivienda tipo loft, etc.

Cortinas

Utilizar cortinas como separador es un clásico, principalmente para separar el dormitorio del salón en viviendas abiertas. Nos permiten disfrutar con un simple movimiento de un espacio común o uno íntimo. Cortinas confeccionadas en tejidos más opacos o traslúcidos según el grado de intimidad y luminosidad que queramos. Cortinas con caída, con estores, enrollables, paneles japoneses que deslizan suavemente a lo largo de canales paralelos, venecianas… con una gran variedad de colores, tejidos y formas que pueden usarse para cualquier tipo de decoración.

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